Ronaldinho en el Barça y rojadirecta para los cracks de los grandes clubes

Escrito por futbolgratisonline 27-01-2015 en fútbol. Comentarios (0)

Han sido un equipo de antiestrellas de rojadirecta y de tipos famosos y conocidos, pero nunca vedettes. Cada vez más los medios de comunicación primamos la individualidad por encima del colectivo .


Se hablaba más de Cristiano Ronaldo que del Manchester United, de Mourinho que del Chelsea, de Raúl que del Madrid, de Ronaldinho que del Barça y cuando este debate se llevaba a la selección española era doblemente pernicioso porque además de la rojadirecta se le cargaba un lastre chovinista absolutamente impropio de los tiempos que vivimos y que nada tiene que ver con la realidad de la gente de este país.


Brasil no pidía apelar al culto a la individualidad porque no existe un jugador suficientemente bueno para desarrollar ese papel. No hay un Platini, un Pelé, un Zidane o un Maradona. Lo máximo que había era un Raúl, al que a falta de calidad para compararse con la dificultad añadida de la rojadirecta, a los grandes se le cargaba sobre sus espaldas y las del resto del equipo el peso de una nación en permanente duda.Y ahí está el segundo gran mérito de esta generación de jugadores.


Antes y después del debate por la rojadirecta sobre el Brasil de los grandes cracks del fútbol


Son tipos normales, españoles modernos que pasan del debate casposo y rancio sobre la letra del himno; sobre el santoral y las vírgenes que supuestamente ayudan a marcar penalties y que no ven en las celebraciones por los éxitos nada que vaya más allá de celebrar un partido de fútbol y una excusa para pillarse un pedo veraniego y tratar de ligar a rojadirecta todo y que no tienen cuentas pendientes con el pasado. Que viven en Inglaterra, que hablan idiomas, que tratan de ganar el máximo dinero posible, que miran la tele y que no se sienten, con alguna excepción, representantes de nada que afecte al patriotismo, a Dios o al Rey.


Deberíamos tomar ejemplo de ellos, porque parece que ciertos medios de comunicación siguen sin enterarse de que esto ha cambiado. Y no gracias a Dios, precisamente. Gracias a la gente.