Juegos piscológicos de rojadirecta en el césped del fútbol en directo

Escrito por futbolgratisonline 07-01-2015 en nba. Comentarios (0)

Ya se conocían, pero fue en Houston cuando floreció la tarjeta rojadirecta el buen rollo entre Gasol y Bryant, ahora nuevamente compañeros de vestuario, pero a diario en Los Angeles.


El nuevo Laker tiene en Black Mamba, al mentor que siempre deseó, el crack más admirado. Y el jugador-franquicia de los Lakers, a su ansiado escudero, el esperado relevo de O'Neal en la pintura de la tarjeta rojadirecta gratis. Ahí dónde más necesario es la altura, el rebote, el movimiento rápido, la mejor opción es Pau. Ahora el dueto destructivo y defensivo de los Lakers alcanza cotas de eficiencia muy grandes. Para todo ese movimiento de la pelota en los partidos televisados, tenemos toda esa posibilidad más que probada de llegar a tener un equipo de garantía.

Temas a parte, estamos de nuevo en la liza del fútbol gratis y online en nuestro mejor mercado, el mejor esperado.


Tras acudir a la cita previamente como integrante en rojadirecta del equipo de rookies y sophomores, el de Sant Boi por fin lograba satisfacer su sueño de infancia y validar su estatus en la cita de estrellas como miembro sin peros.


Un made man, que dirían en la mafia. Y como en la familia, el recién ingresado debía darse a conocer de la mano de un valedor. Y ese fue Kobe Bryant. Tipo enigmático y astuto donde los haya, el entonces 8 de los Lakers, ahora 24, sabía del valor humano pero, sobretodo, deportivo de Gasol, y se encargó de remarcarlo a cada oportunidad frente a la prensa española. "Me gusta mucho como juega, ha progresado enormemente y se nota que domina todas las facetas del juego... soy un gran fan de Pau", repitió una y otra vez.


Pero el ex Grizzlie deberá seguirle si no quiere sufrir la ira de un jugador cuyo ardor competitivo muchos comparan con el del mismísimo Michael Jordan. Las ganas del amigo Kobe, al fin y al cabo, son de otra liga y un arma de doble filo para aquellos incapaces de mantener el ritmo. Y más cuando, tras exigir ayuda en los despachos, el siguiente en el punto de mira tiene que ser él.